
Muestra individual de Santiago Talavera (Albacete, 1979), comisariada por Eduardo Valiña, que recorre veinte años de su producción desde Llegar a ser océano (2006) hasta Un lugar que no existe (2026). Pintura, dibujo, vídeo y sonido se combinan para explorar paisajes donde la presencia humana se ha desvanecido: casas abandonadas, tsunamis o entornos en bucle. Mediante la miniaturización y la alteración de escalas, el artista reflexiona sobre la sobreproducción, los residuos y la dificultad de comprender un mundo inabarcable, invitando a mirar nuestra existencia desde otra escala.